“Estoy muy preocupada por una amiga. Me parece que tiene problemas relacionados con la anorexia nerviosa. Ya hace unos meses que empezó con la manÃa de perder peso pero creo que se le ha ido de las manos. Ya nunca la veo comer, ha confesado que vomita cuando cree que se ha pasado comiendo (¡nunca come demasiado!) y cada vez se aleja más de nosotras. Yo quiero ayudarla, he hablado con ella para advertirla del riesgo de estas enfermedades, de que se deje de estas tonterÃas porque ya está muy delgada y que tiene que comer!. ¿Como puedo ayudarla que entienda que tiene un problema y que no debe seguir sin comer?”
Un exceso o defecto de un determinado nutriente puede afectar al sistema nervioso. Una alimentación desequilibrada puede producir carencias especÃficas de algunos de los nutrientes que pueden manifestarse de diversas maneras: apatÃa, desgana, irritabilidad, ansiedad, nerviosismo, cansancio, insomnio, falta de atención, fallos de memoria, de concentración e incluso depresión.
El trastorno alimentario es una forma de manejar conflictos de relación, hacerle frente a carencias personales o volver a sentir que recuperan el control de su vida o circunstancias. Sin embargo, estas conductas se perpetúan aunque los objetivos iniciales por las que se iniciaron no se logren o incluso se empeoren. Estas alteraciones dejan de ser una mala solución para pasar a ser un grave problema.
Curarse del trastorno conlleva, no sólo modificar sus hábitos alimentarios y la forma de afrontamiento de sus conflictos, sino volver a enfrentarse al problema inicial que originó el trastorno alimentario. Los temores y amenazas - no sentirse aceptado, la sensación de soledad, el miedo al fracaso- se volverán ha hacer presentes.
Iniciar el cambio que llevarÃa a la resolución de su problema significa, en primer lugar, entender que es posible y necesaria una forma diferente de actuar. Su problema no es - o no es sólo - sus hábitos alimentarios, sino aquellas dificultades que intentaron resolver perdiendo peso. Reconocer su sufrimiento y frustración iniciales y buscar ayuda de profesionales para hacerle frente es el inicio del proceso de recuperación. Potenciar que el propio paciente acepte el empezar a ‘arreglar’ su vida y facilitarle que encuentre la forma de hacerlo o la ayuda conveniente. Curarse es empezar a preocuparse por su bienestar y sus posibilidades de desarrollo personal y relacional. Inicia a andar este camino es ya la curación.
Ir de tienda en tienda sorprendidos y -sobretodo- sorprendidas por la diferencia entre las tallas de las tiendas y la tendencia a empequeñecer de todas ellas, está hoy al orden del dÃa.
Hemos aprendido a convivir con esta injusticia hacia los consumidores pero debemos ser conscientes que detrás hay unos productores textiles y creadores de moda, asà como unos polÃticos que pueden y deberÃan solucionar este despropósito.
Por supuesto que mantener una alimentación saludable es importante para prevenir los trastornos el comportamiento alimentario. ¿Pero que hace que una chica o un chico decida dejar de comer?
Son muchos los factores que se han descrito pero parece fundamental que “el no gustarse“, “sentirse mal con uno mismo” se apunta como un factor esencial que empuja a nuestros adolescentes hacia estas enfermedades.
Casi siempre cuando pensamos en comer pensamos únicamente en como influye la alimentación en nuestro fÃsico, “la figura”, “la imagen”, lo que “se ve”, pero sin darnos cuenta de que este es tan sólo uno de los aspectos y no el más importante.
Queridas amigas hoy hablaremos de la belleza, eso que tanto preocupa a las jóvenes, la belleza es un concepto, una cualidadabstracta y subjetiva que produce sensación de placer o bienestar y procede de sensaciones sensoriales al observar un objeto o persona, pero esta sensación placentera procede de un modelo interiorizado de belleza, pero nosotros o nuestra sociedad o cultura nos dice lo que es o debe ser bello en ese momento y el momento se llama moda.
¿Cómo se pasa de una mera insatisfacción corporal a un trastorno del comportamiento alimentario?
Algunas respuestas y pistas las encontramos en el informe “Cuando no gustarse hace enfermar”que explica la relación entre la presión social por una determinada imagen corporal, la baja autoestima y la aparición y desarrollo de problemas y trastornos de la conducta alimentaria relacionados con el peso (anorexia y bulimia nerviosas) y sus consecuencias más alarmantes (alteraciones y obesidad) presentado el pasado 1 de octubre.
¿SabÃas que la mitad de la población española presenta problemas de sobrepeso y obesidad, y que una cuarta parte de estos se derivan de un trastorno de la conducta alimentaria llamado trastorno por atracones?