Muñecos, muñecas, niños, niñas… cuerpos

Adolescentes, Experiencias Añadir un comentario

Es bien conocida la notable influencia que los medios de comunicación ejercen en la transmisión y difusión de cuerpos humanos que se constituyen en modelos o ideales. Televisión, magazines, cine, prensa, vallas publicitarias, Internet…se disputan la atención de lectores y espectadores a los que bombardean con imágenes de mujeres esbeltas, muy delgadas, altas, con frecuencia en actitudes imposibles. Son sus siluetas y supuestos pesos los que crean ansiedad e insatisfacción corporal en numerosísimas mujeres en (casi) todo el mundo. Hace tiempo que se sabe.

En los últimos 20 años, progresiva y lentamente, ha ido ocurriendo algo parecido con los modelos corporales masculinos. La aparición de personajes populares como Arnold Schwarzenegger, Jean-Claude van Damme o Sylvester Stallone parece haber establecido el inicio de un cambio bastante importante en el tipo de cuerpo deseado por muchos varones, especialmente adolescentes y jóvenes.

Sin embargo, la influencia de iconos modélicos con dimensiones anatómicas fuera de lo normal también se manifiesta en edades infantiles. En efecto, hay razones para pensar que algunos muñecos de consumo mayoritario entre niños y niñas influyen notablemente en su construcción mental de modelos corporales ideales.

Obsérvese lo que sucede con la muñeca Barbie, ídolo de muchas niñas en todo el mundo, y con el muñeco Kent, en sus diferentes versiones,  favorito de multitud de niños. Si Barbie fuera una mujer de carne y hueso mediría más de 2 metros, su pecho alcanzaría 1 metro, su cintura 55 cm., y la longitud de su cuello sería de 15 cm. La mujer media real mide 1,68 metros, su pecho 88 cm, su cintura 71 cm y el largo de su cuello es de 7,6 cm. Por tanto el modelo Barbie resulta inalcanzable y anatómicamente absurdo. Pero puede constituirse en modelo.

Veamos lo que sucede con Kent. Si fuera un varón circulante mediría 2,33 m (el hombre medio real mide 1,82); su perímetro torácico sería de 1,27 m (media real: 1m); su cintura mediría 1,09 m (media real: 83 cm); perímetro y longitud del cuello 59 cm y 16 cm respectivamente (media real: 39 cm y 14 cm). Medidas imposibles de alcanzar y una auténtica monstruosidad anatómica.

A través de estas influencias (y de muchas otras) niñas y niños, desde tiempos muy tempranos, desean ser muy delgadas, ellas, y muy musculosos, ellos. En la medida en que esos sean sus sentimientos están condenados a no gustarse, es decir a valorarse negativamente. ¡Una verdadera pena…!

Josep Toro

3 de respuestas para “Muñecos, muñecas, niños, niñas… cuerpos”

  1.  
    Silvia dijo:

    Qué buen artículo. Muy interesante para nosotros, los padres que hay veces que no podemos evitar que nuestros hijos coman golosinas sin que nos demos cuenta. Mi consejo (aunado a lo que se dice en este reportaje), es que nosotros les demos estos tentempiés/botanas a nuestros hijos. Que sea sano, pero también rico. Mi recomendación en este caso, son barras integrales, pan tostados a Papas Chips. Muchas gracias por el artículo, y por su guía.

  2.  
    tesettür giyim toptanc?s? dijo:

    Veamos lo que sucede con Kent. Si fuera un varón circulante mediría 2,33 m (el hombre medio real mide 1,82); su perímetro torácico sería de 1,27 m (media real: 1m); su cintura mediría 1,09 m (media real: 83 cm); perímetro y longitud del cuello 59 cm y 16 cm respectivamente (media real: 39 cm y 14 cm). Medidas imposibles de alcanzar y una auténtica monstruosidad anatómica.

  3.  
    escort halkal? dijo:

    Obsérvese lo que sucede con la muñeca Barbie, ídolo de muchas niñas en todo el mundo, y con el muñeco Kent, en sus diferentes versiones, favorito de multitud de niños. Si Barbie fuera una mujer de carne y hueso mediría más de 2 metros, su pecho alcanzaría 1 metro, su cintura 55 cm., y la longitud de su cuello sería de 15 cm. La mujer media real mide 1,68 metros, su pecho 88 cm, su cintura 71 cm y el largo de su cuello es de 7,6 cm. Por tanto el modelo Barbie resulta inalcanzable y anatómicamente absurdo. Pero puede constituirse en modelo.

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