¿Cómo influyen las catástrofes naturales en nuestra salud?

cerberoDavid Nuñez
noviembre 9, 2011
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Fuente: DeviantArtLos vecinos de la isla de El Hierro llevan desde finales de agosto viviendo en una constante incertidumbre, amenazados por el volcán submarino. Tres meses soportando movimientos sísmicos de mayor o menor intensidad, vigilando la gran mancha de azufre que aparece frente a la localidad de La Restinga, preparándose para escapar de un peligro que se ha despertado de repente.

Tantos meses con la angustia sobre cuánto tiempo pasará hasta que haya una nueva evacuación afecta a la salud de cualquiera y en los habitantes de El Hierro ya se están dando casos de ansiedad, estrés, alteraciones del sueño o cansancio.

La rutina se ha visto alterada y pocos son los que pueden rehacer su vida volviendo al trabajo, al colegio, al día a día… Ahora su vida se centra en asomarse a ver la mancha para ver si cambia la forma, el color o la extensión y muchos son los que prefieren que “reviente” de una vez y acabar por fin con esta esta desazón.

Precisamente esta semana se ha publicado un informe en The Lancet, elaborado por la Iniciativa Humanitaria de Harvard, que afirma que los desastres naturales, en concreto los movimientos sísmicos, influyen en nuestra salud de forma muy negativa.

Según los datos del estudio fenómenos naturales como los terremotos han provocado que en la última década hayan fallecido 780 mil personas y se han visto afectadas directamente dos mil millones de personas.

Catástrofes de consecuencias tan devastadoras como el terremoto, y posterior tsunami, de Japón, los huracanes del Caribe, las inundaciones en Thailandia, las olas de frío del norte de Europa… dejan secuelas físicas y psicológicas en los que sobreviven, traumas que muchos conservarán de por vida.

A pesar de ello, el estudio elaborado por Susan Bartels y Michael Vanrooyen, asegura que los daños en nuestra salud no son tan graves como las catástrofes ocasionadas por el hombre (incendios, accidentes, derrumbes…) Los desastres de la naturaleza suelen ser impredecibles pero la experiencia que se adquiere al vivir situaciones similares puede ayudar a recuperarse a los afectados.

El estudio destaca que en el futuro nos afectarán más las catástrofes naturales debido a la urbanización global y la vulnerabilidad de los grandes centros (por ejemplo, algunas de las ciudades más pobladas - Los Ángeles, México D.F- están sobre fallas sismológicas).

En cualquier caso, y ante una situación tan incierta lo más adecuado es prevenir estableciendo estrategias de evacuación, fijando protocolos de auxilio y planificando bien cómo actuar. En cuanto a los problemas psicológicos las estadísticas demuestran que la mayoría de los afectados por un desastre se recupera tras la fase de estrés y desasosiego.

Es aquí donde entra en juego la resiliencia, la capacidad para sobreponerse a periodos de dolor emocional y a traumas. La edad también es un aspecto importante, pues los niños muestran niveles de estrés psicológico extremo pero temporales y los ancianos se sobreponen con menor coste psicológico que los adultos.

Los psicólogos aseguran que la mejor manera de recuperarse es relacionándose con iguales que han sufrido la misma experiencia, pues el sentimiento de pertenencia a un grupo o social, provoca una sensación de respaldo y protección con efectos psicológicos muy positivos.

Fuente fotografía: DeviantArt.

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