16 enero 2012
Los peligros de las redes sociales
Adolescentes, Anorexia, Bulimia, Salud, Transtorno alimenticio Añadir un comentario
Las nuevas tecnologías, Internet, y más en concreto las redes sociales pueden servirnos de gran ayuda en nuestro día a día. Empezando porque nos ayudan a mantener el contacto con ese amigo del colegio al que no vemos desde hace años, pero sabemos que está bien gracias a Facebook; ese otro que está de Erasmus y echamos en falta; o simplemente a los que vemos todos los fines de semana, pero necesitamos saber cómo les va incluso un martes o un jueves.
Además, las redes se pueden convertir en una fuente de aprendizaje. Podemos consultar dudas gramaticales, leer sobre hechos históricos o aprender idiomas. Bien utilizadas se convierten en un gran aliado para la interacción con la sociedad y para nuestro desarrollo académico y profesional.
El problema llega cuando nuestra vida empieza a depender de ellas. Cuando pasamos el día conectados a Facebook, pendientes de lo que publican nuestros amigos. Pero sobre todo, cuando aireamos nuestros sentimientos, lo que hacemos y por donde andamos sin conciencia ninguna. Incluso, en alguna ocasión, la obsesión por estas nuevas redes sociales es tal que afecta a nuestra salud.
Ya lo avisaba hace menos de un año la Universidad de Haifa de Israel, que mediante un estudio demostró que los adolescentes que pasan más tiempo en Facebook tienen un mayor riesgo de padecer algún trastorno alimenticio. Y es que el hecho de pasar nuestro tiempo de ocio enganchado a las redes hace que la percepción de nosotros mismos sea diferente a la realidad, tengamos una mala imagen de nuestro propio cuerpo, además de poder incluso afectarnos a la autoestima.
Pero ahí no acaban los perjuicios, ya que diferentes estudios nos han puesto en alerta ante la capacidad de adicción de Facebook y Twitter. Cuando estás más pendiente de los medios sociales que de tu familia o de emplear el tiempo libre en actividades más lúdicas es el momento en el que realmente tienes el problema. Y ese momento llega cuando Facebook y Twitter se adueñan de tu vida.
Y es que parece que no, pero enganchan. Y mucho. Creemos que podríamos vivir sin redes sociales, porque al fin y al cabo ya lo hemos hecho, pero se nos haría muy difícil. Está comprobado que estar pendiente de lo que hacen nuestros amigos en las redes, y expresar lo que sentimos nosotros mismos crea adicción. Como si de fumadores habláramos.
Lo demostraron hace apenas un año en la Universidad de Harrisburg, cuando prohibieron el acceso a Facebook y otros medios sociales dentro del Campus, y muchos alumnos y profesores se dieron cuenta por sí mismos de su adicción a las TIC, que pueden ser una nueva forma de estudio, pero también se pueden convertir en una nueva adicción.
¿La solución? Ni mucho menos es dejar de raíz las redes sociales, sino simplemente teniendo en cuenta los problemas que nos puede acarrear. Utilizarlas con moderación es el secreto para disfrutar de Facebook, Twitter… sin hacernos daño a nosotros mismos. Que tu vida y tu felicidad no dependa de una pantalla.
FOTO: DeviantArt