Agua: ni poca ni mucha, la justa

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¿Eres de las personas que lleva el botellín de agua a todas partes? De las que no puede vivir sin ella. Parece que el mundo se divida en dos bandos: los que beben agua todo el día y los que apenas beben, (sin olvidarnos de los millones de personas que no tienen acceso al agua potable, pero esto sería otro tema de gran importancia para comentar).vaso de agua

Más de la mitad de nuestro cuerpo es agua. En el recién nacido alcanza hasta un 75-80%, para ir disminuyendo con los años, siendo el porcentaje en el adulto joven  de alrededor de un 60-65%, y en el anciano incluso puede llegar a ser únicamente de un 45-55%. Y no solo la edad marca la diferencia, también el sexo. Las mujeres tenemos menos agua, aproximadamente entre un 5-10% menos que los hombres, debido a que nuestro porcentaje de grasa es algo mayor, “cuestión de hormonas”.

El volumen de agua que debemos beber se corresponde más o menos  con la que eliminamos. En general las cantidades aproximadas para una persona adulta joven son las siguientes:

Ingesta en ml Pérdida en ml
Bebida 1.400 Orina 1500
Comida  700 Pulmones 400
Metabolismo celular 300 Piel 350
  Heces 150
   
Total 2.400 ml Total 2.400 ml

 
Ingresos:
En la ingesta, no solo contamos los líquidos que bebemos (principalmente debe ser agua y algún refresco), también los alimentos que comemos nos aportan agua, los más ricos en agua son las frutas y las verduras.
Algo más de un cuarto de litro de agua (300ml) proviene de la combustión de los nutrientes. Es la llamada agua metabólica.

Gastos:
Eliminamos agua principalmente por la orina. Aunque también, hay otras pérdidas menos visibles como son la respiración en la que evaporamos alrededor de 400ml de agua. En condiciones normales también eliminamos agua por el sudor, que generalmente no es visible. Únicamente si la temperatura exterior aumenta, o realizamos actividad física, somos capaces de notar la pérdida con la sudoración, pudiéndose llegar a perder cantidades muy elevadas de agua.

Así mismo piensa, que determinadas bebidas como café, té y  alcohol, son diuréticas e incrementan la eliminación de líquido por la orina. También pierdes más agua en caso de diarrea, vómitos o fiebre.

Equilibrio:
El agua es esencial para la vida. No podemos almacenarla, tenemos que ingerirla a diario, pero ello no significa que haya que ir bebiendo agua todo el día. Hay que beber sin esperar a tener sed, cuando tenemos sed, la boca está seca,  es que ya hemos empezado a deshidratarnos. Tan sólo una pérdida del 2% del agua corporal supone la pérdida del 20% de la energía física, y cómo más agua se pierde, más se eleva el riesgo de sufrir complicaciones graves.

En la época de verano, con el sol y el calor sudamos mucho más y cuanto más líquido perdemos, más disminuye la capacidad de regular la temperatura corporal. Por ello es tan importante beber sin esperar a tener la sensación de sed. Es suficiente con  6 u 8 vasos de agua diarios y aumentar si la humedad o la temperatura son elevadas o se realiza ejercicio físico.

Estas son algunas de las razones por las que se dice que hemos de beber el agua que necesitamos para:

  •  mantenernos bien hidratados,
  •  tener una piel luminosa e hidratada,
  •  que nuestro sistema digestivo “funcione bien” sin problemas de estreñimiento
  •  regular nuestra temperatura.

Estas y otras muchas, son las ventajas de una hidratación adecuada, por ello recuerda: “el agua: ni poca ni mucha, la justa”.

Marta Castells

Alimentación saludable durante el verano

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El verano se caracteriza por las altas temperaturas y por las vacaciones, que a menudo provocan cambios en nuestros hábitos alimentarios. El calor hace que nuestro organismo necesite más cantidad de agua por pérdida de líquido en forma de sudor, y menos energía, sobretodo si dedicamos las vacaciones a actividades sedentarias.verano

Por estos motivos, algunos consejos para conseguir una alimentación saludable en verano son:

  • Asegurar una correcta hidratación a través de agua, bebidas isotónicas, zumos, batidos o triturados de hortalizas como el gazpacho o cremas frías.
  • Refrescarse a menudo para mantener constante la temperatura corporal, con agua, y tomar helados o sorbetes de manera puntual.
  • Consumir alimentos de fácil digestión como cereales (pasta, arroz, etc.), verduras y frutas, cocinados con preparaciones rápidas, sencillas y con poca grasa, para evitar las digestiones pesadas o lentas.
  • Evitar los alimentos indigestos como los fritos, cocidos y verduras flatulentas, en momentos en que vayamos a realizar actividades que supongan un esfuerzo.
  • Llevar a la playa o la piscina piscolabis como fruta fresca ya pelada, para hidratarnos y aportar energía también fuera de casa.
  • Hacer ejercicio de forma moderada como andar, nadar, bailar o hacer deportes de equipo como volley playa, fuera de las horas intensas de sol. Si realizáis senderismo o travesías largas se aconseja llevar frutos secos para aportar energía con poco volumen.

 
Cabe recordar que si comemos fuera de casa durante el verano, es adecuado consumir productos de temporada, frescos y variados, y escoger un entrante a base de verduras crudas o cocidas, un segundo plato de fácil digestión como pescado, y postres a base de lácteos o frutas.

En resumen,  alimentación ligera, fresquita y sobretodo ¡disfrutar del verano y de las vacaciones!

Anna Pons

La astenia y la alimentación

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La astenia es aquella sensación de debilidad general y cansancio que acompaña a nuestro organismo durante la primavera, los exámenes y las épocas de calor. Esta situación nos impide llevar a cabo nuestra actividad diaria de manera normal y cotidiana.fruta y verdura

Seguir una alimentación equilibrada y saludable puede ayudarte a combatir los síntomas de la astenia y mejorar este estado de debilidad.
Algunos consejos para conseguir una alimentación “anti-fatiga” son:

  • Consumir suficiente energia para nuestro organismo a lo largo del día. ¿cómo se consigue? Desayunando bien y aportando alimentos ricos en hidratos de carbono, principal fuente energética de nuestro organismo, como el pan, la pasta, el arroz, etc. Es un error habitual realizar la “operación biquini” con dietas estrictas y desequilibradas en estas épocas del año que contribuyen a aumentar este cansancio y dificultan la capacidad de concentración y memoria.
  • Hidratarnos bien a través de agua y líquidos isotónicos. Es de vital importancia aumentar el aporte hídrico durante el verano para compensar las pérdidas de líquido corporal por sudoración. ¿Qué pasa con los refrescos? En verano apetecen cosas frías pero los refrescos azucarados suelen provocar más sed.
  • Incluir en la alimentación verduras de temporada en forma de ensaladas, gazpachos, cremas frías y frutas frescas variadas. Estos alimentos nos aportan sustancias reguladoras, vitaminas y minerales, sustancias antioxidantes, fibra y agua.
  • Cocinar con métodos sencillos para evitar digestiones pesadas como usar el horno, la plancha, la parrilla, el vapor o hervido, etc.

Es muy importante tener en cuenta que un estilo de vida sedentario contribuye a aumentar la astenia. Por eso en épocas de cansancio y de exámenes se recomienda realizar una actividad física de manera habitual para canalizar las emociones y descansar mejor.

Para poner en práctica los consejos dados, te proponemos algunas ideas rápidas para consumir frutas y verduras:

  • Ensalada de tomate y queso con orégano
  • Ensalada tropical con piña natural
  • Pincho de frutas
  • Batido de pera, plátano, cereales y yogur
  • Gazpacho
  • Sopa de melón

Anna Pons