Comer en verano con seguridad

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Las vacaciones, el querer compartir un rato agradable con tus amigos o tu familia, el calor, etc. Hace que muy a menudo aprovechemos estos días de relax para organizar comidas al aire libre o quedar en una casa o en un porche para reunirnos alrededor de una mesa.

ensaladaEn estos casos, es necesario hacer una buena previsión del menú para cocinar y conservar los alimentos hasta el momento de su consumo con unas normas básicas de seguridad alimentaria. En caso de no respetar la buena cocción o conservación de los alimentos, podríamos coger una intoxicación alimentaria y pasar unos malos días con vómitos, descomposiciones, etc.

¿Verdad que apetecen las ensaladas en verano? Es normal porque al ser ricas en agua el cuerpo las demanda más. Hay que recordar que todas las verduras que vayamos a consumir en crudo tienen que estar bien limpias y desinfectadas para erradicar las posibles bacterias que puedan contener (del suelo, del transporte, etc.). Las cremas de verduras frías, como la vichysoisse o el gazpacho, también son platos apetecibles. En estos purés es importante enfriarlos rápidamente y conservarlos en nevera hasta su consumo, ya que la temperatura ambiente (en verano mucho más elevada de lo habitual) es ideal para la proliferación de las bacterias. Las salsas, como ya es conocido, sobretodo las que llevan huevo, se tienen que consumir a 4ºC como máximo; cuidado pues con la mayonesa y la Salmonella. Por último, pensad que la carne y el pescado deberán estar bien cocinados para asegurar el control de la temperatura.

Y por cierto, si viajamos a países menos desarrollados, como por ejemplo Turquía o Egipto, tendremos mucho cuidado con el consumo de agua no embotellada, incluso aconsejaremos el lavado de dientes con esta agua envasada si no tenemos la seguridad de que toda ella es potable.

Con todas estas medidas de precaución, conseguiremos un verano inolvidable disfrutando de la buena comida Mediterranea. 

Anna Pons

Agua: ni poca ni mucha, la justa

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¿Eres de las personas que lleva el botellín de agua a todas partes? De las que no puede vivir sin ella. Parece que el mundo se divida en dos bandos: los que beben agua todo el día y los que apenas beben, (sin olvidarnos de los millones de personas que no tienen acceso al agua potable, pero esto sería otro tema de gran importancia para comentar).vaso de agua

Más de la mitad de nuestro cuerpo es agua. En el recién nacido alcanza hasta un 75-80%, para ir disminuyendo con los años, siendo el porcentaje en el adulto joven  de alrededor de un 60-65%, y en el anciano incluso puede llegar a ser únicamente de un 45-55%. Y no solo la edad marca la diferencia, también el sexo. Las mujeres tenemos menos agua, aproximadamente entre un 5-10% menos que los hombres, debido a que nuestro porcentaje de grasa es algo mayor, “cuestión de hormonas”.

El volumen de agua que debemos beber se corresponde más o menos  con la que eliminamos. En general las cantidades aproximadas para una persona adulta joven son las siguientes:

Ingesta en ml Pérdida en ml
Bebida 1.400 Orina 1500
Comida  700 Pulmones 400
Metabolismo celular 300 Piel 350
  Heces 150
   
Total 2.400 ml Total 2.400 ml

 
Ingresos:
En la ingesta, no solo contamos los líquidos que bebemos (principalmente debe ser agua y algún refresco), también los alimentos que comemos nos aportan agua, los más ricos en agua son las frutas y las verduras.
Algo más de un cuarto de litro de agua (300ml) proviene de la combustión de los nutrientes. Es la llamada agua metabólica.

Gastos:
Eliminamos agua principalmente por la orina. Aunque también, hay otras pérdidas menos visibles como son la respiración en la que evaporamos alrededor de 400ml de agua. En condiciones normales también eliminamos agua por el sudor, que generalmente no es visible. Únicamente si la temperatura exterior aumenta, o realizamos actividad física, somos capaces de notar la pérdida con la sudoración, pudiéndose llegar a perder cantidades muy elevadas de agua.

Así mismo piensa, que determinadas bebidas como café, té y  alcohol, son diuréticas e incrementan la eliminación de líquido por la orina. También pierdes más agua en caso de diarrea, vómitos o fiebre.

Equilibrio:
El agua es esencial para la vida. No podemos almacenarla, tenemos que ingerirla a diario, pero ello no significa que haya que ir bebiendo agua todo el día. Hay que beber sin esperar a tener sed, cuando tenemos sed, la boca está seca,  es que ya hemos empezado a deshidratarnos. Tan sólo una pérdida del 2% del agua corporal supone la pérdida del 20% de la energía física, y cómo más agua se pierde, más se eleva el riesgo de sufrir complicaciones graves.

En la época de verano, con el sol y el calor sudamos mucho más y cuanto más líquido perdemos, más disminuye la capacidad de regular la temperatura corporal. Por ello es tan importante beber sin esperar a tener la sensación de sed. Es suficiente con  6 u 8 vasos de agua diarios y aumentar si la humedad o la temperatura son elevadas o se realiza ejercicio físico.

Estas son algunas de las razones por las que se dice que hemos de beber el agua que necesitamos para:

  •  mantenernos bien hidratados,
  •  tener una piel luminosa e hidratada,
  •  que nuestro sistema digestivo “funcione bien” sin problemas de estreñimiento
  •  regular nuestra temperatura.

Estas y otras muchas, son las ventajas de una hidratación adecuada, por ello recuerda: “el agua: ni poca ni mucha, la justa”.

Marta Castells

Alimentación saludable durante el verano

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El verano se caracteriza por las altas temperaturas y por las vacaciones, que a menudo provocan cambios en nuestros hábitos alimentarios. El calor hace que nuestro organismo necesite más cantidad de agua por pérdida de líquido en forma de sudor, y menos energía, sobretodo si dedicamos las vacaciones a actividades sedentarias.verano

Por estos motivos, algunos consejos para conseguir una alimentación saludable en verano son:

  • Asegurar una correcta hidratación a través de agua, bebidas isotónicas, zumos, batidos o triturados de hortalizas como el gazpacho o cremas frías.
  • Refrescarse a menudo para mantener constante la temperatura corporal, con agua, y tomar helados o sorbetes de manera puntual.
  • Consumir alimentos de fácil digestión como cereales (pasta, arroz, etc.), verduras y frutas, cocinados con preparaciones rápidas, sencillas y con poca grasa, para evitar las digestiones pesadas o lentas.
  • Evitar los alimentos indigestos como los fritos, cocidos y verduras flatulentas, en momentos en que vayamos a realizar actividades que supongan un esfuerzo.
  • Llevar a la playa o la piscina piscolabis como fruta fresca ya pelada, para hidratarnos y aportar energía también fuera de casa.
  • Hacer ejercicio de forma moderada como andar, nadar, bailar o hacer deportes de equipo como volley playa, fuera de las horas intensas de sol. Si realizáis senderismo o travesías largas se aconseja llevar frutos secos para aportar energía con poco volumen.

 
Cabe recordar que si comemos fuera de casa durante el verano, es adecuado consumir productos de temporada, frescos y variados, y escoger un entrante a base de verduras crudas o cocidas, un segundo plato de fácil digestión como pescado, y postres a base de lácteos o frutas.

En resumen,  alimentación ligera, fresquita y sobretodo ¡disfrutar del verano y de las vacaciones!

Anna Pons

“Operación bikini”

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Se aproxima el verano, y nos inundan de publicidad relativa a  productos para adelgazar, reducir, alisar, eliminar, disimular…aquellas partes del cuerpo que tanto se empeñan en que disgustan especialmente a las mujeres. La idea de que el cuerpo es infinitamente moldeable sirve de telón de fondo para la publicidad de todos estos productos. Si una, generalmente, o uno no se parece al modelo que anuncia el anticelulítico es porque no quiere.

Y es en este punto cuando muchas personas se llegan a convencer que la carrera para conseguir un cuerpo 10 para el verano ya ha comenzado. Si sumamos a la adquisición de alguno de estos “productos milagro” el inicio y el mantenimiento de dietas restrictivas sin control médico, se está aumentando seriamente el riesgo de padecer un trastorno del comportamiento alimentario (anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y otros). ¿Es la publicidad, especialmente antes de verano, de productos adelgazantes la causante de estas enfermedades? No exactamente, pero sí que puede desempeñar un papel importante entre aquellas personas que presentan vulnerabilidad genética por padecer un trastorno alimentario e inician dietas restrictivas.

Cuanta mayor satisfacción con uno mismo y mayor valoración a través de otros parámetros distintos al aspecto físico, menor influencia tendrá “la operación bikini” especialmente en estos meses que estamos.

Quizás ha llegado el momento, viendo la repercusión que puede acarrear esta presión por adelgazar, de rebelarse contra aquellos productos, y su publicidad, que no respeten la diversidad corporal de las personas y su autoestima. 

Y para la reflexión, desde el humor… 

                                                           

                                                       

Cristina Carretero