Las vacaciones, el querer compartir un rato agradable con tus amigos o tu familia, el calor, etc. Hace que muy a menudo aprovechemos estos días de relax para organizar comidas al aire libre o quedar en una casa o en un porche para reunirnos alrededor de una mesa.
En estos casos, es necesario hacer una buena previsión del menú para cocinar y conservar los alimentos hasta el momento de su consumo con unas normas básicas de seguridad alimentaria. En caso de no respetar la buena cocción o conservación de los alimentos, podríamos coger una intoxicación alimentaria y pasar unos malos días con vómitos, descomposiciones, etc.
¿Verdad que apetecen las ensaladas en verano? Es normal porque al ser ricas en agua el cuerpo las demanda más. Hay que recordar que todas las verduras que vayamos a consumir en crudo tienen que estar bien limpias y desinfectadas para erradicar las posibles bacterias que puedan contener (del suelo, del transporte, etc.). Las cremas de verduras frías, como la vichysoisse o el gazpacho, también son platos apetecibles. En estos purés es importante enfriarlos rápidamente y conservarlos en nevera hasta su consumo, ya que la temperatura ambiente (en verano mucho más elevada de lo habitual) es ideal para la proliferación de las bacterias. Las salsas, como ya es conocido, sobretodo las que llevan huevo, se tienen que consumir a 4ºC como máximo; cuidado pues con la mayonesa y la Salmonella. Por último, pensad que la carne y el pescado deberán estar bien cocinados para asegurar el control de la temperatura.
Y por cierto, si viajamos a países menos desarrollados, como por ejemplo Turquía o Egipto, tendremos mucho cuidado con el consumo de agua no embotellada, incluso aconsejaremos el lavado de dientes con esta agua envasada si no tenemos la seguridad de que toda ella es potable.
Con todas estas medidas de precaución, conseguiremos un verano inolvidable disfrutando de la buena comida Mediterranea.

